3 de agosto de 2008

Los surcos de la ciudad. JR en Cartagena.


Por supuestísimo que esta entrada llega tarde. Tardísimo. Pero va. A estas alturas todo el mundo sabe que en el (ya pasado) mes de julio, JR ha estado interviniendo en los muros de ocho edificios de Cartagena con motivo del festival La Mar de Músicas, un evento que año tras año confirma a Murcia como una pequeña gran región para conciertos casi únicos (off-topic, vaale). Entre aquellos que tengo fichados -habrá muchos más-, han hablado del tema -por orden cronológico- SuperTouch, rebel:art, WoosterCollective, Remedios de Flores en el ático, schhh y por último (and not least), Paul M. Unos han adoptado la más absoluta asepsia (qué bonito palabro), pero otros han hurgado un poco más (en especial Remedios, schhh y por extensión Paul M.), planteando algunas ideas a las que vamos a intentar hacer referencia breve aquí.


Lo primero es ver en qué consiste Los Surcos de la Ciudad, la intervención de JR en Cartagena, aunque si has pinchado en alguno de los links de arriba ya lo sabrás: fotografías de gran tamaño (30 metros) de habitantes del lugar, todos ellos ancianos, "personas con historias", según la nota de prensa.



Remedios da en el clavo acordándose de Rodríguez Gerada (de paso, se posiciona y se queda con el trabajo del cubano-neoyorquino), un artista que me gusta mucho pero al que no acabo de adorar y (voy a decirlo, a ver si no vuelvo a meter la pata) al que llevo muy mal escuchar. Por su parte, desde Schhh hacen una reflexión (de la que se hace eco Paul M.) que también ha pasado por mi cabeza alguna que otra vez, que de hecho yo practico de alguna manera y que queda expresada por la ecuación "lugar + artista urbano reconocido + € = lugar de interés mundial". Es cierto que a mí me bastaría con los dos primeros elementos del primer término para llevar a cabo ese turismo de arte urbano, pero el símbolo del euro nos lleva a la dichosa paradoja de los eventos patrocinados (y al arte urbano "permitido").


Yo de momento (a día y hora de ya y sé que es no mojarse mucho) creo que me quedo con que me hubiese gustado ver el trabajo de JR en Cartagena, y que lo hubiese disfrutado muchísimo. Patrocinado, institucionalizado o no. Y supongo que en realidad lo que surgen son preguntas, pocas nuevas y la mayoría ya expresadas por otras muchas mentes blogueras:

+¿Es criticable que alguien (y prometo que no me estoy posicionando) que comenzó trabajando en la calle lo haga ahora a través de instituciones o marcas?
+¿Estamos ante el nacimiento de una nueva versión turística del uso del arte urbano con fines publicitarios?
+Más allá de lo que cada uno pueda apreciar personalmente, ¿está más a salvo de las críticas el trabajo -también patrocinado, como dice Remedios, por razones obvias- de Rodríguez Gerada que el de JR?
+¿En qué sentido es nocivo para el arte urbano en general este boom que está llevando a tantos artistas urbanos a dar prioridad a trabajos patrocinados o institucionales por encima del trabajo en la calle?

Se admiten respuestas. Y más preguntas, claro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo importante debe ser que se siga trabajando en la calle... es la seña de identidad de todo esto, la gratuicidad (e incluso la ilegalidad) del arte.
Es normal que los artistas una vez hayan alcanzado cierto reconocimiento trabajen también cobrando y colaborando con instituciones públicas. Pasa con cualquier movimiento subcultural. Pero como ya digo, lo interesante es la impresión que se lleva el viandante, y el posible "contagio" de ideas que origina cada vez más artistas callejeros... Quien paga la pintura es secundario...

pd: me encanta tu blog, gracias x currarte toda esa cantidad de información y ponerla a disposición de todos. saludos!

Altayre dijo...

Andale que colocas el dedo en la llaga con esas preguntas... Estoy de acuerdo con Anónimo, mientras uno siga produciendo arte urbano al final no importa de donde salga la plata; pero por ejemplo en países como el mío (Colombia) donde hasta ahora el arte urbano está alcanzando reconocimiento -como lo denota por ejemplo el trabajo de Bastardilla en Bogotá (ver video Río de Aterciopelados) o el de JR en Cartagena-, la mayor parte de los artistas tenemos que encontrar una fuente de ingresos que nos permita continuar con nuestro trabajo... aunque eso significa muchas veces que se tenga uno que ocupar en otros oficios alejados del arte.

El arte en nuestro país es elitista y así se percibe, por eso me parece que mientras continua el proceso de reconocimiento del arte urbano y a los artistas que se ocupan del mismo (verdaderos francotiradores del rebusque), ¡qué bueno que las entidades contraten proyectos que de otra manera difícilmente podrían ver la luz!

Igual, con buenos contratos tiene uno la refrescante opción de ponerse la camiseta, salir de noche y seguir expresandose de manera libre en cuanto espacio encuentre, ya no solo por la necesidad de hacerlo sino también por la libertad de continuarlo (por aquello de tener la "barriga llena", me explico).

En pocas palabras, creo que no necesariamente la contratación de entidades públicas va a matar la escencia, el sentir, el mensaje o el trabajo del artista; y si eso pasa, significa simplemente que el personaje de marras no tenía la convicción ni la sinceridad necesarias para no vender el alma al mejor postor. Creo que mas bien eso anima a nuevos artistas a empezar a crear y a buscar su propia forma de expresión.

Excelente tu blog, me he suscrito como un seguidor del mismo. ¡Ánimo y sigue adelante!

Anónimo dijo...

me alegra enormemente que un artista de talla internacional se haya fijado en esta pequeña ciudad de España para mostrar su obra.

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