Capítulo 4: Deviant Signs, Free Art and Contra-Consumerism.
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Una de las características más destacables del graffiti es su cercanía al concepto de marca. En su nivel más básico, los tags, las firmas, se acercan a la compresión ideográfica, la repetición y la saturación características de los logotipos corporativos y las campañas de marketing. Desde el punto de vista práctico, la firma de un artista debe ser fluida, lo suficientemente flexible para ser escrita en cualquier parte, con rapidez y sin importar las condiciones, todo ello manteniendo la más importante de la reglas del marketing: su instantáneo reconocimiento. (p. 130).
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Más destacable es el fluctuar, como la marea, entre aquellos que consideran que mejoran, e incluso embellecen, sus alrededores, y aquellos cuya rabia rebelde les impele a joderlo todo. Ambas son, en cualquier caso, reacciones a la extendida comercialización y acomodamiento del espacio público. Una cosa era cuando aquellos chavales, por diversión, hacían locuras en ciudades abandonadas y decadentes; otra muy distinta es cuando las superficies atacadas son los soportes publicitarios; y éstos, hoy en día, están por todas partes, que es precisamente lo relevante. (p. 132)
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Kaws. Intervenciones en espacios publicitarios. Imagen: NeonMonster.
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Cut Up. Intervenciones en espacio publicitarios. [Imagen: IdN]
Billboard Liberation Front. Intervenciones en paneles publicitarios. Nuestro objetivo final es nada menos que un billboard personal y singular para cada ciudadano. Hasta que llegue ese glorioso día para la comunicación global en el que cada hombre, mujer o niño pueda gritar o cantar al mundo en letras de cien puntos; hasta entonces, seguiremos haciendo todo lo que esté en nuestra mano para alentar a la masa a utilizar todos los medios posibles para apropiarse de los espacios y alterarlos con sus propios diseños. Imagen: We Make Money Not Art
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The Decapitator: intervenciones en espacios publictarios. Untitled 23 [Imagen: The Decapitator]:
Esta entrada llega no semanas sino creo que hasta meses tarde. El tiempo que hace que me compré el libro en la LibreRía de Lavapiés, al final de la calle Argumosa. Ya habíamos hablado por aquí del libro de Francesca Gavin cuando se editó en inglés, pero andaba pendiente de tenerlo entre las manos para reseñarlo brevemente.
Creatividad en la calle. Nuevo arte underground (Blume, 2008). 128 páginas dedicadas a casi una treintena de grupos y artistas, algunos de ellos ya más que presentes en cientos de publicaciones anteriores (Space Invader, Eltono, Faile, Sunkachu/Little People, Mark Jenkins -cuyo teléfono de celofán ocupa la portada-), otros venidos a grandes en los últimos años (Rodríguez Gerada, Graffiti Research Lab, Dan Witz) y lo más interesante: gente muy relevante para mí (Judith Supine, CutUp, Influenza, Robin Rhode, G* o Brad Downey -versión británica de Spy-) y artistas que directamente desconocía o a los que no había conseguido poner nombre hasta ahora y que merecen mucho la pena (Cayetano Ferrer, Leopold Kessler, On_ly, Thought Police). También hay, claro, propuestas que me han dejado un poco frío (Samuel François, Michael Genovese, Knitta, Adam Neate, Part2ism, Skullphone, Truth o Zenzao).
El libro llega al aprobado y probablemente merece mucho la pena si no tienes ninguno de los libros de Tristan Manco o alguno de los dos volúmenes de The Art Of Rebellion, pero sigo echando de menos que las publicaciones se tiren a la piscina de lo menos conocido sin agarrarse al flotador de los de siempre.
[Por cierto; ya lo decíamos aquí, pero la obra de Gavin ha tenido, se ve cierta repercusión, porque inspiró todo un reportaje -casi una reseña oculta- en El País]