Kombou | Blanco y claro
Volver a casa una mediatarde de martes y pensar: "¿vuelvo por esta o por la otra? Venga, por aquí, que hace tiempo que no paso." Decisiones como esta acaban derivando en quince minutos (¿qué son quince minutos?) frente a un cristal oscuro lleno de tags ocupado por un conjunto de dibujos de detalle infinito y sentido más claro que escondido, con un aire casi de alegoría. Todo ello firmado por Kombou allí donde apenas se nos ocurre llevar la mirada.
Más de dos años hacía de mi último encuentro con Kombou.














