Los miércoles, paseo
Cuando el único día que sales pronto te programan una reunión a media tarde, la primera reacción no es la de pensar en positivo; luego le das una vuelta y decides emplear esas dos o tres horas en perderte. Y pasear pensando en un objetivo pero dejándote llevar por lo que vas encontrando, tanto que al final el objetivo desaparece. Y entonces todo cambia y en esas dos horas te olvidas de todo lo que no sea poner los ojos como platos y hacer fotos. Tanto que de repente te encuentras en mitad de la nada con apenas media hora para volver a esa reunión... Y entonces te agobias y tienes que correr, pero llevas la tarjeta llena de disfrute, y merece la pena correr, ahogarse y hasta llegar tarde. Los miércoles, paseo.
Se agradecerá una mano con las etiquetas que falten...










































