Joni. Tetuán, marzo de 2013.
El antifaz
Dream Effort
Country Love
El pasado viernes, apenas aterrizado de nuevo en el bullicio, (apenas) lejos de aquellos solares, escribí esto:
"Si hay una palabra que define cómo me sentí esta tarde, esa palabra, creo, es "burgués". Burgués con mi cámara burguesa, con mis preocupaciones burguesas de encuadrar así o asá, de echar al suelo la cámara activando el
live view, de pelearme burguesamente para enfocar las mallas y desenfocar la obra de
Joni... Hice las fotos necesarias, una media muy a la baja de las que me pedía mi entusiasmo por las intervenciones y por el barrio en general y las que me dejaba hacer mi desasosiego personal por sentirme de algún modo invasor -burgués- de unos espacios (material y espiritualmente) propiedad de otros. Mi documentación era una acción fría, vacía, frívola, que nada aportaba (evidentemente) al paisaje y a las gentes, y que tampoco, probablemente, los reflejaba o hacía justicia. Sólo una vez antes sentí algo parecido documentando arte urbano, aunque nunca la sensación no llegó a tanto: fue a los pies del Monte Sacro, en Cartagena, hace un par de veranos. En aquella ocasión eran
Rosh,
Pixel Pancho y
Suso33, y aquella era una ciudad extraña (para mí). En esta ocasión, con Joni, yo era el extraño en mi propia ciudad. Espero que los vecinos aprecien y disfruten las intervenciones de Joni. Yo por mi parte prometo volver. Sin la cámara tal vez."
Un par de días después, el efecto del paseo se ha diluido con la distancia física y temporal y quedan las imágenes (y bueno, restos de aquel desasosiego si releo lo escrito). Pensando y escribiendo aquello recuerdo haberme preguntado si las imágenes, una vez descargadas y procesadas, reflejarían algo de aquellas sensaciones. Me gustaría pensar que sí, pero en realidad sólo ilustran, casi anecdóticamente, lo que en realidad fue mucho una sensación que se quedó más en el cuerpo que en el sensor.