Mostrando entradas con la etiqueta Persianes Lliures. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Persianes Lliures. Mostrar todas las entradas

7 de abril de 2011

Miscelánea | Malasaña | 15 de marzo de 2011

El pasado 15 de marzo hice una excepción y salí de Lavapiés. Sí. Mi intención era acercarme a la charla que Paco Pastrón daba sobre Muelle en el contexto de la Semana cultural de la Escuela de Artes de La Palma. Llegué tarde, así que en vez de entrar me fui a dar un paseo, a hacer tiempo mientras esperaba a que algunos de los asistentes a la charla saliesen. El paseo, claro, fue cien por cien fotográfico, y dio los siguientes resultados.

e1000ink y sus 3D en la calle del Barco.



We are the fire y Neko en la Plaza de San Ildefonso. Ahora tú, ahora yo, ahora tú, ahora yo.




Rosh en la Plaza del 2 de Mayo.



Las otras persianas libres, en la calle de San Andrés.



BoaMistura en la calle Divino Pastor. Antes de marcharse a Sudáfrica, hicieron esta nueva muestra de la serie Poesía bajo el blanco, esta vez con uno de los componentes de El enigma de la fruta como protagonista.



Sam3 en la calle de la Palma (esquina con San Dimas). Increíble, pero aún no tenía documentada esta segunda versión de aquella obra de la pruimavera de 2007.



Pasé por lo que fue en su día la sede del Patio Maravillas, en la calle del Acuerdo. En la fachada, en la que ya no quedan restos de aquel arte urbano, alguien había escrito, en grandes letras, "esto no es lo que era", no sé si en referencia al nuevo uso del edificio, alquilado ahora por la iglesia.



Eso sí, desde la calle, y gracias sobre todo al teleobjetivo, aún se podían apreciar restos de las intervenciones realizadas en la terraza del 5º piso: en concreto algunas de Ring y el póster de Alberto de Pedro para Crítica Urbana.



Otro espacio que ha cambiado en el último año y pico es el muro del solar de la calle Pozas. Allí donde hubo hiperactividad durante Madrid Poster Art 2009, apenas quedan un par de posters de Alicè y Loaf. Gran parte de lo demás está aún debajo del gris.



Cuando volví a la Escuela de Artes la charla había terminado y apenas me dio tiempo a intercambiar unas palabras con Javier Abarca. Volviendo hacia Lavapiés, pasé por la calle del Marqués de Santa Ana a hacer la foto de esta obra de Remed, Paula Villaroel y Carlito. Llegaría a casa sin haber oído una palabra sobre Muelle, pero con cosas interesantes en la tarjeta de memoria.

28 de diciembre de 2010

Barcelona multará a quien encargue graffiti para sus cierres.

Hoy, en tiempos de escasez y mientras encuentro tiempo para sacar otras cosas, noticias. Y que nadie piense que esto es una inocentada, qué más. Lean que la cosa no tiene desperdicio.



Mi primer pensamiento ha sido: ¿Dónde deja esto, o cómo afecta, a asociaciones como Persianes Lliures? Algo de ello hay en el texto. Después, leído lo leído, eso ha sido casi lo de menos y la cabeza se me ha ido a algo mucho más amplio. Algunas perlas, en orden cronológico:

1. Lo cómico: Que el órgano regulador de estas cosas lleve el pomposo (eunfemismo al canto) título de " Instituto del Paisaje Urbano y la Calidad de Vida (IMPUQV)".

2.  Jordi Llobell, de Enrolla't, otra asociación que pone en contacto a graffiteros y comerciantes: “Es como un puñetazo sobre la mesa por parte del Ayuntamiento, que está desbordado de propuestas que no le gustan, que vienen de los artistas pero también de los comerciantes". 

3. El susodicho IMPUQV: "El espacio público es considerado un bien común, de uso colectivo, como los balcones o las fachadas de las casas, así que velamos para que esté ordenado y mantenga el decoro y la dignidad deseables (...) Es lo mismo [el graffiti, se entiende] que tener una bombona de butano en el balcón o tender la ropa en la fachada, son cosas que no contribuyen a preservar el espacio público". 

4. Lo de siempre, supermercados y concesionarios, reyes del espacio público: "El artículo 19 de la ordenanza prohíbe la colocación de carteles, adhesivos, pictogramas o similares, así como la aplicación de grafitos o pintadas sobre cualquier elemento del paisaje urbano, si no se dispone de autorización expresa. Ésta sería la que reciben, por ejemplo, las cadenas de supermercados o concesionarios de coches que pintan su logotipo, que no puede superar el 30% de la superficie.".

5. Hablan las ordenanzas: "Las ordenanzas interpretan que pintar grafitos (sic) en el espacio público es una conducta de ensuciamiento que no sólo devalúa el patrimonio público o privado sino que principalmente provoca una degradación visual del entorno, afectando la calidad de vida de vecinos y visitantes. So they say.

6. Marc García, de Persianes Lliures: "Es una gran contradicción que no nos dejen pintar en el espacio público, ni con permiso de los propietarios, pero en cambio el Ayuntamiento edite libros donde cita el arte urbano y la contracultura en Barcelona, se exploten como marca de modernidad y el MACBA y el CCCB acojan obras, exposiciones o festivales sobre graffiti".

[gracias a dug por la pista]


Related Posts with Thumbnails